ALZHEIMER, LA MAYOR EPIDEMIA DEL SIGLO XXI

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ALZHEIMER, LA MAYOR EPIDEMIA DEL SIGLO XXI

25th septiembre, 2019
Consejos Oelcun para cuidar a personas con Alzheimer

Como cada año, el pasado 21 de septiembre se celebró el día mundial del Alzheimer, una enfermedad cada vez más común y que afecta a muchos de nuestros seres queridos. ¿Sabías que el Alzheimer está considerada como la última epidemia del siglo XXI? Esta enfermedad degenerativa es conocida como una de las más mortíferas del mundo, y que afecta ya a más del 60% de los casos, afectando no solo al cerebro a través de la pérdida de neuronas, sino también a la memoria y a las funciones esenciales del organismo.
En España, el tercer país a nivel mundial con un mayor número de casos de demencia, podemos encontrar actualmente más de 1.200.000 personas con Alzheimer. Esta enfermedad avanza rápidamente y se prevé que los casos diagnosticados se multipliquen hasta por cinco durante las próximas dos décadas, acentuado especialmente por el incremento en la esperanza de vida y de la cantidad de habitantes con más de sesenta años.
Otra característica del Alzheimer observada durante los últimos años es su precoz desarrollo, que habitualmente se daba en personas de entorno a los setenta y ocho años de edad. Esta patología cerebral degenerativa es fácilmente reconocible si sabemos dónde mirar. Uno de los principales síntomas que podemos encontrar en las personas que sufren de Alzheimer es su pérdida de memoria, olvidando cosas que incluso han aprendido recientemente, ya que esta enfermedad afecta al cerebro y a su capacidad de aprendizaje. También podemos detectar el desarrollo del Alzheimer observando la capacidad de orientación o el comportamiento de la persona. En cualquier caso, debemos acudir a un especialista que trate a nuestro ser querido y le diagnostica de forma adecuada, a través de una resonancia magnética, mediante la exploración física y neurológica, o realizando una Tomografía por Emisión de Positrones.
Nuestra prioridad ante un diagnóstico de Alzheimer ha de ser la calidad de vida de la persona enferma, facilitando su rutina diaria mediante una serie de nuevos hábitos y cambios en el entorno.
En primer lugar debemos simplificar cualquier tarea del enfermo, ya que muchas de las actividades que hasta ahora eran consideradas como sencillas pueden volverte una auténtica pesadilla tras el diagnóstico de Alzheimer. Para evitar situaciones adversas debemos asegurarnos de simplificar cualquier tarea para que la persona con esta enfermedad pueda realizarla con la menor ayuda posible. Debemos dedicar tiempo a etiquetar objetos y lugares, utilizar pegatinas y el calendario para anotar las tareas a realizar, así como preparar lo necesario para que dichas tareas puedan ser realizadas.
En segundo lugar, es aconsejable establecer una rutina para que una persona diagnosticada de Alzheimer pueda realizarla fácilmente. Marcar actividades sencillas y conocidas puede incentivar su realización, pero debemos tener cierta flexibilidad ante el comportamiento de una persona con Alzheimer, tratando de no exigir demasiado si no se ve capaz o decide dejar a sin terminar una tarea de forma puntual.
En tercer lugar, debemos garantizar la tranquilidad y serenidad en el hogar, manteniendo un ambiente agradable con colores suaves y sencilla decoración del gusto de la persona con Alzheimer. Si lo deseamos podemos utilizar la música como herramienta para esta labor, ya que un poco de música relajante ayudará a evitar situaciones de nerviosismo o estrés. Además, un factor importante en una persona con Alzheimer es el control del sueño. Dormir las horas necesarias y de forma adecuada es esencial para mantener la tranquilidad durante el resto del día, por lo que deberemos vigilar que los periodos de sueño durante el día no sean demasiado largos para evitar modificar la rutina de sueño durante las noches.
La alimentación es otro de los factores a tener en cuenta para ayudar a una persona con Alzheimer. Debemos comprender que la demencia en una persona provoca una mayor dificultad a la hora de comer. Para garantizar una correcta alimentación debemos trata de escoger una dieta variada y nutritiva, y que la persona enferma pueda ingerir con facilidad. En este aspecto debemos evitar alimentos con huesos o espinas, y aquellos alimentos que pudiéramos considerar peligrosos para su ingesta. Una persona con demencia verá disminuir su apetito, por lo que debemos ayudarle y estimularle para que desee comer, utilizando platos triturados y de fácil ingesta como las sopas o las cremas, siempre tratando de no obligar a la persona a comer, puesto que una de las consecuencias del Alzheimer son las enfermedades bucodentales derivadas, las cuales podrían hacer que la persona rechace su comida ante el dolor de, por ejemplo, una inflamación en las encías.
La higiene es otro punto al que debemos prestar especial atención. Una persona que padece Alzheimer puede paulatinamente dejar de acudir al baño con regularidad para cuidar su higiene, por ello debemos recordarle esta rutina y facilitar esta actividad. A nadie le agrada necesitar ayuda para algo tan esencial como la higiene personal. Algo que siempre se recomienda para ayudar a una persona diagnosticada de Alzheimer es el cambio de la bañera por una ducha, de forma que simplifiquemos la tarea del aseo y el enfermo pueda realizar en la medida de lo posible esta actividad con la menor ayuda posible.
Crear un espacio seguro en el hogar es otro de los factores clave para facilitar el día a día de la persona con Alzheimer. Debemos tener en cuenta que una persona con esta enfermedad puede sufrir lesiones si el hogar no ha sido adecuadamente adaptado, retirando muebles que puedan obstaculizar su paso, instalando una cama que le permita levantarse sin dificultad, y adaptando la iluminación de toda la vivienda para que pueda ser utilizada de forma sencilla.
En último lugar, debemos garantizar la accesibilidad del hogar para que la persona con Alzheimer no encuentre dificultad alguna para acceder y desplazarse dentro de la vivienda. Es aconsejable instalar rampas elevadoras y salvaescaleras para acceder al hogar, así como cualquier elemento que asegure la accesibilidad para una persona con movilidad reducida.

En Oelcun estamos muy comprometidos con el fomento de la accesibilidad y la eliminación de las barreras arquitectónicas, y destinamos gran parte de nuestros esfuerzos a implementar sistemas que garanticen la mayor movilidad posible a través de nuestras diferentes líneas de productos, como las sillas salvaescaleras o los ascensores para viviendas particulares.